Bullrich reacomoda el proyecto de propiedad privada para evitar otra caida en el Senado

Publicado: 06 / 08 /2026

Bullrich reacomoda el proyecto de propiedad privada para evitar otra caida en el Senado
Foto: Ministerio de Seguridad de la Nacion / Wikimedia Commons (CC BY 2.5 AR).

Patricia Bullrich quedó al frente de una negociación delicada en el Senado: el oficialismo volvió a reescribir el proyecto de inviolabilidad de la propiedad privada para intentar evitar otra derrota parlamentaria y, sobre todo, para que la discusión por las tierras no termine desbordando políticamente a La Libertad Avanza.

La jugada llegó después de varias postergaciones y de una resistencia visible de gobernadores, aliados y sectores del propio oficialismo. La idea de fondo es sencilla: sacar el texto de la zona de maximalismo, corregir los puntos que más ruido generan y presentarlo como una versión más negociable. La cobertura de TN, Infobae y El Litoral coincide en que el Gobierno prefiere una media sanción con concesiones antes que un nuevo tropiezo en el recinto.

Lo que se corrigió

El capítulo más sensible sigue siendo el de la extranjerización de tierras. Ahí la administración libertaria acepta discutir límites y mecanismos que atenúen el impacto político de la norma. También aparece, de fondo, la necesidad de ordenar la interna entre Bullrich, Federico Sturzenegger y la vicepresidenta Victoria Villarruel, que mira el proyecto con distancia y ya anticipó objeciones en sesiones anteriores.

  • Se revisa el tramo más conflictivo sobre compra de tierras por extranjeros.
  • El oficialismo busca recomponer votos con aliados provinciales y bloques dialoguistas.
  • La conducción del Senado intenta evitar una nueva escena de derrota pública.
  • La negociación quedó atada a la hoja de ruta legislativa de agosto.

La necesidad de mover el texto muestra que el oficialismo entendió algo básico: en el Senado no alcanza con la firmeza discursiva. Hace falta poroteo, timing y una versión legislativa que no espante a los interlocutores que todavía pueden acompañar. Bullrich opera ahí como la cara visible de una negociación que también expresa el intento de Milei por ordenar el tablero legislativo desde la Casa Rosada.

Una prueba de poder

La discusión sobre propiedad privada dejó de ser solo una pulseada jurídica. Hoy funciona como una prueba de capacidad política para el Gobierno, que necesita mostrar resultados en una Cámara alta donde los márgenes son finos y cada cambio de redacción puede definir el resultado. Si el proyecto avanza, el oficialismo ganará aire. Si vuelve a trabarse, la señal será la contraria: que todavía no logra convertir su agenda en mayoría sostenida.

Fuentes consultadas